Platafisica

"A rose is a rose is a rose." Gertrude Stein

"Una imagen es una imagen es una imagen"
Las formas que imagina la naturaleza ¿deben considerarse obras de arte? Los gabinetes de curiosidades reunían en una misma vitrina esculturas, monedas, conchas y ramas de coral. Rocas de configuraciones peregrinas fascinaron a los surrealistas. No se trataría siempre de caprichos del azar, sino de voluntad de significado inhumana. Las flores, de un modo muy particular, son artefactos para el deseo, aparentes obras de arte de la naturaleza cuya función es distinguirse de entre el resto de los seres. Ello las convierte también en una tentación para el recolector de símbolos, tentación que se convertiría en un sistema de codificación alegórica, desde la Edad Media a la Era Victoriana. El gesto del burgués decimonónico al encerrar la flor en una urna, o al aplastarla tras un cristal, conjura y diseca un mensaje que miniaturiza lo terrible de la Naturaleza.
Lo peculiar del trabajo de Marta Sánchez es que sus flores, antes de fotografiarlas, se hayan metamorfoseado en flores de plata. De algún modo se fotografía aquí el propio hecho de fotografiar. Las primeras flores de Marta Sánchez eran flores artificiales, fabricadas pacientemente con metal. Imposible, por tanto, que se marchitasen, siendo como eran un simulacro. El hecho de fotografiarlas se convierte en una ceremonia barroca, la imagen es la imagen de otra imagen, en parte, una metáfora del propio medio y una propuesta de discusión sobre la realidad de la ficción.

Alejandro Ratia, 2015

Proyecto expuesto en la Galería Spectrum Sotos (Zaragoza) y en la muestra MICRO (Huesca).